No había nadie que no adorara a Charlie Watts. Era imposible no hacerlo. Siempre elegante, discreto, culto, alérgico a las centellas de la fama que tanto gustan al resto de los Rolling Stones, sobre todo a Mick Jagger. Tan querido y tan respetado que cuando se supo la noticia de su fallecimiento, a los 80 años, las reacciones fueron incontables. Fue su representante, Bernard Doherty, quien comunicó la triste noticia, compartida por la banda británica a todos sus seguidores.
Muere Charlie Watts, batería y corazón rítmico de los Rolling Stones, a los 80 años

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